“Gestionar la obra con conciencia: herramientas sustentables para transformar la etapa constructiva”

“Gestionar la obra con conciencia: herramientas sustentables para transformar la etapa constructiva”

– Entrevista y redacción Arq Analía Díaz –

Entrevista a ANDRÉS SCHWARZ: Arquitecto, Magíster en Energía, LEED-AP, WELL AP, EDGE Expert, LFA, Fitwel Ambassador, ActiveScore & ModeScore AP. Autor del libro “Sustentabilidad en Arquitectura 3” del CPAU”, co-autor del libro “Sustentabilidad en Real Estate”. Co-autor de normas IRAM. Estudié en la UBA y me interesa todo lo relacionado con la creatividad y el cuidado del ambiente. Me desempeño como asesor internacional y profesor universitario de maestría.  

SOBRE LA FORMACION PROFESIONAL

 Desde tu experiencia como docente y profesional, ¿cómo se ha abordado la gestión sustentable de obras en la formación académica de los arquitectos?

Actualmente no se percibe que exista una materia que aborde esa temática. Más bien, algunas prácticas pueden estar embebidas en las materias iniciales de construcción, pero con el foco puesto en la materialización del proyecto, sin mencionar específicamente el cuidado del ambiente mientras dura la obra.

¿Qué herramientas o enfoques considerás fundamentales para que los estudiantes puedan integrar criterios de sustentabilidad en la planificación y ejecución de obras? 

Me parece importante explicar cómo se produce la contaminación del aire, del agua y de la tierra durante la construcción y qué consecuencias duraderas conlleva, no solo para el medio ambiente, sino también para los futuros ocupantes. Una vez que se toma conciencia de los riesgos de la contaminación, se puede trabajar en la prevención y mitigación, tanto en la planificación como durante la ejecución del proyecto.

¿Cómo se articula la enseñanza de la gestión sustentable con los desafíos reales del territorio?

La gestión sustentable está embebida en varios requisitos de licitación, sobre todo en obras grandes o en obras públicas. Las obras con financiación de organismos multilaterales también incluyen cuidados durante la construcción. Los desafíos mayores consisten en el tratamiento de los residuos, más allá de los terrenos de relleno o vertederos, y en la gestión del agua. Pero en el país existen diversos casos de éxito (Rafaela, en la provincia de Santa Fe y en CABA, por mencionar algunos) que permiten replicar buenas prácticas.

SOBRE LA PROFESION

¿Qué transformaciones observás en el ejercicio profesional respecto a la incorporación de herramientas de gestión sustentable en obras públicas y privadas?

Hace unos veinte años, la gestión sustentable era opcional. Ahora el tema está presente en obras grandes o públicas o con financiación externa. Cada vez más profesionales consultan sobre qué prácticas pueden ayudar a gestionar la construcción de manera más amigable con el ambiente. En el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CABA) se dicta un curso dos veces al año en forma ininterrumpida desde 2017 y siempre está concurrido. En algunas provincias ocurren fenómenos similares. Hay un cambio de conciencia en el profesional.

¿Qué tensiones aparecen entre los marcos normativos, los tiempos de obra y los objetivos de sustentabilidad?

Las tensiones surgen cuando se considera la gestión sustentable como algo añadido al proceso constructivo, en lugar de entenderla como parte integrante. Afortunadamente, la legislación nacional reconoce el cuidado del ambiente como un derecho de los ciudadanos y una obligación de los propietarios y responsables de obra. Por citar algunos ejemplos: el artículo 41 de la Constitución Nacional, la Ley 25.675 (ley General del Ambiente), la Ley 24.051 (Ley de Residuos Peligrosos), entre otros. Conviene recordar que el Código Penal incluye delitos de contaminación y de daños al ambiente, con penas de prisión y multa. Cuando se entienden de forma global los riesgos a los que se exponen los profesionales ante una eventual contaminación, los tiempos y costos se adecúan.

 ¿Qué rol pueden asumir los profesionales en la construcción de una cultura de obra más ética, eficiente y ambientalmente responsable?

El primer paso consiste en tomar conciencia no solo de los riesgos, sino también de los aportes que pueden hacer los profesionales. Luego, viene el paso de la formación en la gestión de la obra. El siguiente paso consiste en incorporar las mejores prácticas en los pliegos de licitación o pedidos de precio, para que las acciones sean visibles en forma de recursos a asignar. Finalmente, el control y el reporte en obra, con fotos y métricas, aseguran que lo especificado se implementó.

SOBRE LOS PROYECTOS

¿Podrías compartirnos un proyecto en el que hayas aplicado herramientas de gestión sustentable, y qué aprendizajes dejó ese proceso?

Algunos ejemplos incluyen la construcción del edificio de la empresa SC Johnson & Son, del Centro Logístico Plaza Tortugas y de las oficinas de Globant en la ciudad de Tandil.
El mayor aprendizaje es que el primer cambio es cultural: cuando se toma conciencia de lo que hay que hacer, el camino se allana. Otro aprendizaje fue la gestión de residuos: si bien al principio se percibía como una barrera, la búsqueda e integración de diversos actores del rubro permitieron canalizarlos de manera eficiente. Son importantes los primeros meses de obra, en los que se empieza a implementar la gestión ambiental. Una vez incorporada la cultura del cuidado, solo resta mantenerla y controlarla.

Oficinas de Globant en la ciudad de Tandil. Fuente imagen: Archdaily.cl

¿Cómo se vinculan estas herramientas con la toma de decisiones en obra, la selección de materiales y la articulación con los equipos técnicos? 

Conviene distinguir el proceso de la obra de la materialización del proyecto. El proceso de la obra abarca situaciones de cuidado en el manejo de la tierra, la escorrentía y las emisiones a la atmósfera, mientras que la materialización incluye la selección de los materiales, la verificación de sus características previas a su adquisición (p. ej., pinturas bajas en compuestos orgánicos volátiles) y el registro de la información, como reportes y fotos. La articulación con los equipos técnicos comienza en el proceso de diseño, y se continua en obra con inspecciones, reportes semanales o mensuales (según el caso) y la verificación de puesta en marcha. En ese proceso, la coordinación se da mediante reuniones semanales y comunicaciones de obra.

¿Qué indicadores o metodologías te resultan más útiles para evaluar el impacto ambiental y social de una obra en tiempo real? ( sería ideal tener algunos links de referencia)

Los indicadores típicos son los relacionados con energía (kWh/m²/año), agua (m³ al año), emisiones (tCO2e al año) y residuos (porcentaje de revalorización en relación con el total generado). Los impactos sociales se miden durante la obra en horas de capacitación, cantidad de días sin incidentes (lesiones personales o incidentes hacia el ambiente) y en uso, mediante encuestas de satisfacción.

REFLEXION FINAL

¿Qué horizonte imaginás para la gestión sustentable de obras en Argentina, y qué desafíos creés que debemos enfrentar colectivamente para consolidar este enfoque en la práctica cotidiana?

Imagino que con el tiempo las universidades incorporen la gestión sustentable dentro de la currícula de las materias de construcción, ya que es el lugar natural donde se implementa, en forma integrada al proceso. Luego, puede ser cursos de especialización.
Existe la Ley 27.621 para la Implementación de la Educación Ambiental, que cuenta con una Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (ENEAI). Los avances en la implementación de la ENEAI se publican por año, e incluye la formación en las universidades.

Los mayores desafíos radican en la toma de conciencia y en el cambio cultural, en la forma de concebir y llevar a cabo la construcción. Una vez que nos convenzamos del aporte que podemos hacer y de su importancia, las soluciones empiezan a fluir.

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